Concepto
Historia del Reparto/Ragga Morffa
Un género con tres nacimientos
Para comprender la historia del Reparto hay que comenzar mucho antes de que existiera el género que hoy lleva ese nombre.
Reparto no fue primero una música. Fue una palabra.
En Cuba, el término estuvo históricamente relacionado con barrios, caseríos y comunidades donde vivía buena parte de la población trabajadora. Durante los años 90, la palabra entró también en el lenguaje de la música popular: los seguidores de la timba comenzaron a ser identificados como reparteros, y el término terminó asociado también con intérpretes y figuras de aquella cultura musical.
Por eso, cuando décadas después aparece el género que hoy conocemos como Reparto, la palabra ya tenía una historia dentro de la calle y de la música cubana.
Primer nacimiento: social
El primer nacimiento del Reparto, entonces, no fue musical.
Fue social y cultural.
El repartero existió antes que la música que posteriormente llevaría su nombre. La timba de los 90, sus seguidores, su lenguaje, sus códigos y su relación con los barrios constituyen una parte fundamental de esa genealogía.
Segundo nacimiento: el reguetón repartero
El reguetón tampoco llegó primero a La Habana. Santiago de Cuba y otras zonas del país ya habían desarrollado sus propias experiencias con el género, y algunos temas consiguieron viajar orgánicamente desde el oriente y el centro de Cuba hacia la capital.
Pero en La Habana comenzó a producirse otra transformación.
San Miguel del Padrón se convirtió en uno de los semilleros fundamentales de una nueva manera de interpretar el reguetón.
En aquella primera generación aparecen nombres como Elvis Manuel, Adonis MC, Los Tres Gatos, Jhona y otros protagonistas de una escena que comenzaba a incorporar algo diferente.
Elvis Manuel, aunque era de Mantilla, frecuentaba San Miguel y fue una de las figuras decisivas en llevar al reguetón una manera de cantar más timbeada, acompañada por el lenguaje cotidiano de los barrios habaneros.
Adonis MC, integrante de aquella generación pionera, introducía también el palabreo callejero habanero en sus canciones de una manera completamente natural: no estaba intentando fabricar un personaje ni inventar un vocabulario para un nuevo género. Simplemente hablaba así.
Poco a poco, aquella manera de hacer reguetón comenzó a ser identificada como:
reguetón repartero.
Todavía no era el Reparto musicalmente como lo conocemos hoy. Muchos productores cubanos de aquellos primeros años trabajaban sobre backgrounds y estructuras rítmicas procedentes del reguetón puertorriqueño.
Pero culturalmente algo nuevo ya había nacido.
San Miguel fue semillero; Mantilla se convirtió en epicentro
Con canciones de Elvis, aquellos primeros artistas y posteriormente temas como “El Banga”, de Creación Perfecta, el movimiento comenzó a extenderse.
Elvis, El Micha, Pipey, Jerry/Yerry y otros entendieron la fuerza de lo que estaba ocurriendo, y posteriormente la peña organizada por William Sánchez en la Casa de la Rumba de Mantilla, en Arroyo Naranjo, proporcionó algo que el movimiento necesitaba:
un lugar donde encontrarse, presentarse y reconocerse como escena.
De ahí proviene una confusión histórica comprensible.
Mantilla se convirtió en un epicentro fundamental del movimiento, pero epicentro y lugar de origen no son necesariamente la misma cosa.
Chocolate MC y Ragga Morffa
Hacia 2010 comienza otra transformación.
Chocolate MC había estado relacionado con aquella escena desde antes de consolidarse como cantante: promovía a Elvis, repartía flyers y componía canciones que entregaba a otros artistas.
Cuando comienza a desarrollar su propia música, empuja nuevas modificaciones rítmicas. En el entorno de Guanabo donde trabajaban DJ Conds y Julie Roby, insiste en incorporar una clave ejecutada como palmada y desarrolla también una contraclave.
Chocolate bautiza aquella sonoridad:
Ragga Morffa.
De ahí que durante años diferentes sectores hayan utilizado Reparto y Morffa para referirse a una misma genealogía musical.
Pero todavía faltaba algo.
Tercer nacimiento: el sonido
Este es probablemente el nacimiento más difícil de identificar y, al mismo tiempo, el más importante musicalmente.
El Reparto no terminó de convertirse en un lenguaje propio solamente porque cambiara la manera de cantar.
Tuvo que cambiar el ritmo.
En grabaciones como “El Campismo”, de 2010, comienza a escucharse al final de la canción el Pedal, procedente de la tradición timbera cubana —también relacionado con conceptos como bomba o mazacote—.
En “La Flautista”, de 2011, vuelve a aparecer.
Todavía el Pedal no gobierna completamente las canciones. Convive con estructuras heredadas del reguetón.
Pero la transformación continúa.
En 2012, con Ire Oma —Harryson, Wildey y Lachy—, bajo la producción de Elito y Nene, comienza a escucharse una música considerablemente más alejada del patrón puertorriqueño que había servido como base a buena parte del reguetón cubano anterior.
Después de la separación de Ire Oma, nuevas combinaciones de artistas y productores continúan desarrollando aquella sonoridad. Harryson trabaja con DJ Lacho y Gomeco, mientras desde San Miguel aparece otra figura fundamental: Lobo Malo, inicialmente productor antes de desarrollar su carrera como cantante y vinculado también al trabajo de Chocolate MC.
Gradualmente ocurre la ruptura definitiva:
el loop de cajas heredado del reguetón puertorriqueño comienza a desaparecer y el Pedal deja de ser una sección de la canción para convertirse en parte de su estructura rítmica permanente.
Ahí encontramos el tercer nacimiento.
El nacimiento musical del Reparto.
2013–2016: el género toma forma
Entre 2013 y 2016, las diferentes innovaciones comienzan a integrarse.
Lo que anteriormente podía confundirse dentro del gran universo del reguetón cubano empieza a diferenciarse con mayor claridad del Cubatón y el Timbatón.
Ragga Morffa/Reparto comienza a tener su propio ritmo, intérpretes, productores, lenguaje y público.
Ya no era simplemente una manera cubana de hacer reguetón.
Era otra cosa.
El Paquete Semanal: el vehículo de distribución del Reparto
El principal vehículo de transportación del Reparto durante aquellos años fue El Paquete Semanal, algo que podría explicarse como una especie de Internet offline cubana.
El Paquete consistía aproximadamente en un terabyte de información que se recopilaba en La Habana por personas que tenían acceso a Internet y otras fuentes de contenido. Películas, series, programas, revistas, música y otros materiales eran organizados en discos duros que posteriormente circulaban por toda Cuba.
Cada semana, aquella enorme biblioteca digital viajaba de provincia en provincia y terminaba copiándose de disco duro en disco duro, de computadora en computadora y, posteriormente, también entre otros dispositivos.
Dentro de ese sistema comenzó a circular igualmente la música cubana. Junto a los artistas ya establecidos aparecía una posibilidad importantísima para los nuevos intérpretes: por una cantidad relativamente pequeña de dinero podían introducir su música dentro del circuito del Paquete y hacerla viajar por el país.
Entre los paqueteros y promotores fundamentales para aquella música estuvieron Abdel La Esencia, Dashel Odisea y Michel Boutic.
Michel Boutic desempeñó un papel particularmente importante en la introducción y promoción de una música que todavía encontraba resistencia en determinados espacios tradicionales. Su trabajo no se limitó al Paquete. Desarrolló también una especie de promoción ambulante: recorría discotecas entregando la música directamente a los DJ y visitaba escuelas y otros espacios juveniles, donde utilizaba su tableta para crear una red Wi-Fi y compartir las canciones más recientes.
Al mismo tiempo, los teléfonos móviles comenzaban a extenderse en Cuba. La distribución dejó entonces de depender exclusivamente de El Paquete Semanal, las casas de venta de discos y los puntos donde se comercializaban gigas de información.
La música comenzó a viajar también de teléfono en teléfono, de memoria en memoria y de persona en persona.
Para el Reparto, aquello fue fundamental.
El género todavía no necesitaba Internet para hacerse viral. Cuba había construido su propia red de distribución offline.
2017: la consagración
En 2017 ocurre otro cambio.
Ya no estamos hablando del nacimiento del género.
Estamos hablando de su conquista de la calle.
La segunda versión audiovisual de “Tengo Money”, de Wildey, publicada el 3 de febrero de 2017 —después de una primera versión realizada por Radio Ragga Morffa en 2016— representa uno de los momentos importantes de aquella expansión.
Ese mismo año, “Ona Ona”, publicado el 1 de julio, forma parte de la consolidación de un movimiento que ya resultaba imposible ignorar.
Los artistas vinculados al reguetón cubano tradicional —identificados entonces dentro de determinados sectores como Farándula o mikis— comenzaron a enfrentarse a una nueva realidad:
el Reparto estaba ganando la calle.
Las colaboraciones con reparteros se hicieron cada vez más necesarias para conectar con el nuevo público.
Era un proceso que Cuba ya había visto anteriormente.
